La ley es un arte, no ciencia y los colores pueden variar de pincelada a pincelada

Achacan presunta negligencia médica

Era su primera hija, deseada por su padre y toda la familia. El nacimiento de la bebé prometía ser todo un evento, de no ser porque la vida les jugó otra partida.

La joven Tatiana Larios López, de 20 años, lamenta la muerte de su niña Adrianita por una presunta negligencia médica durante el parto en la Clínica Médica Previsional del Ministerio de Salud en Ocotal.

La joven justifica la negligencia en la falta de una atención oportuna del doctor Heyner Moreno, médico general de turno en el momento que ella llegó, el domingo 16 de mayo a las ocho de la noche, solicitando una consulta médica.

Detalló que cuando llegó a la clínica fue atendida por el doctor Moreno, quien le habría dicho que todo estaba bien y que aparentemente no se trataba todavía de rompimiento de la fuente, por lo que recomendó que se hiciera al día siguiente unos exámenes en laboratorio y que regresara el lunes por la tarde a consulta con el ginecólogo.

Sin embargo, el trabajo de parto habría iniciado en un embarazo de término pero sin dolores. La segregación de abundante líquido obligó a Tatiana a retornar a la clínica en busca de chequeo médico el lunes 17 de mayo a eso de las nueve de la mañana, encontrándose de turno al mismo doctor Moreno.

El galeno pidió la intervención de un ginecólogo a las 11:50 de la mañana, quien procedió a las 2:40 de la tarde a practicar una cesárea de urgencia al notar líquido teñido, presuntamente por heces de la bebé, a pesar de que todos los signos vitales de la niña estaban en el rango de lo normal.

Intervenida con una anestesia raquídea, la muchacha dijo haber escuchado todo después de que los médicos sacaron de su vientre a la niña.

La joven Tatiana Larios López, de 20 años, muestra algunas fotografías que tomó a su bebé. LA PRENSA/ A. LORÍO

Temboury Abogados, especialistas en Negligencias Médicas Tel: 952 221220

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