La ley es un arte, no ciencia y los colores pueden variar de pincelada a pincelada

No hay sanción específica para la negligencia médica

Un grupo de médicos durante una intervención quirúrgica.  - Foto | Los Tiempos Los Tiempos

Un personaje en una serie de televisión describía cómo era la sensación de perder un hijo y decía: “Es como no poder respirar por más que intentes y sólo retorna tu respiración cuando te dan la esperanza de que lo vas a recuperar”. Similar sensación sienten aquellos padres que han perdido un hijo en la habitación de un hospital, en esos casos, la respiración no volverá.

Son varias las historias de pérdidas de hijos que se atribuyen a una “mala praxis médica” o a una “negligencia médica”. Generalmente, los casos no son denunciados porque el dolor es un factor tan agotante, que esas historias son sepultadas junto a los seres queridos y quedan sin ser esclarecidas.

No es ese el caso de los padres: Patricia Giovanna Arce Cortés, Sebastián Braga y Alberto Arce Barrenechea, quienes intentan hallar justicia en los estratos judiciales, previamente convencidos de que los médicos que atendieron a sus hijos no los atendieron bien o no hicieron lo que debían en el momento oportuno.

El problema se agudiza más cuando en la legislación boliviana no existe una norma que, específicamente, sancione la negligencia médica. Este tema está incorporado en el artículo 260 del Código Penal que, en su segunda parte, establece que el profesional, la persona que está encargada, produjera la muerte a raíz de su negligencia, imprudencia o falta de previsión comete el delito de “homicidio culposo”.

Es en base al artículo mencionado que los profesionales en derecho inician una querella para tratar de encontrar una sanción para el profesional médico que habría, supuestamente, incurrido en el delito de “homicidio culposo”.

Tres casos

Tres son los casos que siguen un proceso penal contra quienes suponen los responsables de la muerte o daño permanente de uno de sus hijos. La investigación de dos de esos casos es encabezada por la fiscal Patricia Guevara, quien opina que el Código Penal sanciona adecuadamente la actuación de otros profesionales y explica que a los médicos no se les puede procesar por “dolo”, “Se establece que el accionar del médico no es doloso, porque el médico no opera o realiza un tratamiento a una persona con la intención de provocarle la muerte.

La ley claramente establece la diferencia entre el dolo, que es la intencionalidad, el conocimiento de cometer un hecho ilícito, y la culpa que va a ser vista a través de una negligencia o falta de previsión a través de un delito o un homicidio culposo”, aclara Guevara.

Vacío jurídico
Sin embargo, a diferencia de la fiscal Guevara, Edwin Soria Galvarro, abogado de la señora Patricia Arce Cortés, sostiene que “existe un vacío jurídico en lo que respecta a la negligencia médica, porque los abogados sólo utilizamos los artículos que tipifican cierto tipo de delitos que concierne al código de procedimiento penal y al código penal, en el cual no dice, de forma directa, una tipificación para el médico por negligencia médica”, y asegura que este vacío, sumado al cansancio de la parte afectada a causa de los tiempos largos que existen para las querellas, se transforma en una especie de protección para el profesional médico, lo que provoca que la población esté indefensa ante cierto tipo de actuar de los médicos. “Los médicos son como James Bond, tienen su tarjeta para matar”, afirma Soria.

Una felicidad frustrada

Sebastián Braga internó a su esposa tres días antes del nacimiento de su pequeño, sin embargo, con todas las precauciones tomadas, la llegada del bebé se complicó y de la Caja Petrolera enviaron al niño a un hospital privado. “El bebé estaba rosado, estable, sin ningún problema. Lo llevan a Univalle y el doctor Tejada empieza a entubarlo y sí se pone un poco morado. Sábado: nos dicen que está bien, que ya lo vamos a sacar. Domingo: lo veo al bebé todo lleno de sangre, habían sangrado los pulmones. Para nosotros fue un descuido porque ahí había demasiada presión de oxígeno. Todo médico consultado nos dice que ha habido demasiada presión de oxígeno, pero son cosas que ya se hicieron ¿no?”, relata Braga. “Le pusieron sangre al bebé y tuvo varias complicaciones pero salió adelante, nos dimos cuenta de que nos dijeron muchas mentiras:  que el bebé era oxigeno-dependiente, que no servía su sangre. Ahora tiene 10 meses y no ve bien, tiene parálisis cerebral, no sabemos si va a caminar” (llora).

CASOS RESUELTOS

Hace cuatro años, un caso conmocionó al país entero: el caso de la niña Brenda Claros, que a causa de una cirugía ambulatoria, simple y estética, casi queda con muerte cerebral por exceso de anestesia. El caso fue atendido por el abogado Edwin Soria y denunciado en su momento a los medios de comunicación.
Sin embargo, no se obtuvo sanción para los autores. La niña fue recuperada en la clínica Los Olivos y se restableció totalmente en EEUU.
La madre, Judith Morales, al ver la recuperación de la pequeña no continúo con el proceso.
La única querella que obtuvo una sanción para el médico autor fue el caso de la niña Anahí Anavi, que había ingresado al hospital debido a una tos y por una mala práctica salió de cirugía con tres dedos mutilados.

¿FALTA DE PREVISIÓN O FALTA DE SURFARTANTE?

“Estábamos esperando mellizos. Nacieron muy bien, con buen peso. Pero la bebé nació con la enfermedad de la membrana hialina, que significa que los pulmones, por su prematurez, no han madurado y que no son capaces de generar esta sustancia que se llama surfartante, que la genera el cuerpo humano, pero que también puede ser introducida artificialmente”, relata Alberto Arce. La clínica particular donde fueron atendidos no contaba con el surfartante para fortalecer los pulmones de la bebita.
En este caso, se inició un proceso por “homicidio culposo” que fue rechazado por el Ministerio Público a falta de prueba suficiente, según confirmó la fiscal Patricia Guevara. Este caso involucra al ginecólogo Joaquín López Arana y al neumatólogo Oscar Tejada Ferrufino. Este último dijo que “se hizo lo que se debía hacer”, que el surfartante no es una sustancia de venta en farmacias y que la pareja tiene la suerte de tener al varoncito vivo cuando generalmente es el varoncito quien tiene menor posibilidad de sobrevivir. El medico también dijo que el peritaje ordenado por la Fiscalía llegó a la conclusión de que no existía delito alguno en la atención a los mellizos. Explicó que “negligencia es cuando se deja de atender a un paciente, pero que en este caso, los bebés contaron con toda la atención”.

LA ESPERANZA EN UNA SANCIÓN


“Fernando era un niño sano, muy fuerte. Nunca se enfermó”, cuenta Patricia Giovanna Arce Cortés, mamá de un niño que falleció a los seis años víctima de las consecuencias de la influenza A/H1N1. Madre y niño retornaron de una vacación en Brasil en agosto del pasado año. Dos días después, Fernando presentó síntomas de gripe A. Su madre confió “ciegamente” en el pediatra del niño, que en lugar de investigar los síntomas del menor le recetó un par de jarabes para el resfrío. La salud del niño empeoró, al punto que la madre en la desesperación acudió a otros médicos. Éstos, al notar el mal, lo internaron en terapia intensiva donde se le quitó medio pulmón. El pequeño, luego de varios días de sufrimiento, falleció. La fiscal Guevara dijo que en este caso sí se ha establecido “negligencia”, porque el pediatra fue prevenido de un posible contagio en medio de una pandemia y su diagnostico fue errado, lo que desencadenó que se agravara aún más la salud del niño, y desencadenó otra serie de acciones negligentes de médicos y enfermeras con la consecuencia de la pérdida del pequeño.
Fernando era el único hijo de Patricia. La madre, con los ojos hinchados de tanto llorar, asegura seguir con el proceso para que la muerte del pequeño no haya sido en vano y para que otras madres como ella no pasen por el mismo infierno.

Temboury Abogados, especialistas en Negligencias Médicas Tel: 952 221220

Noticias Relacionadas:

Sin comentarios

Trackbacks/Pingbacks

  1. Bitacoras.com - Información Bitacoras.com... Valora en Bitacoras.com: Un personaje en una serie de televisión describía cómo era la sensación de perder un hijo ...

Responder