Durante toda la noche, ocho aviones y tres barcos de la Marina de Brasil continuaron la búsqueda, sin éxito. Francia, con dos aeronaves militares, reanundó en la madrugada de este martes la operación.
Lo hizo con un Breguet Atlantique y un Falcon 50. El ministro francés Jean-Louis Borloo, encagado de Transportes, afirmó que la “prioridad absoluta” de las autoridades francesas es “encontrar la cajas negras”, precisando que está “casi completamente delimitada” la zona donde probablemente se produjo la catástrofe aérea.
“La búsqueda proseguirá tanto tiempo como sea necesario. Se desplegaron los medios en la zona y pondremos a disposición todo lo sea necesario”, afirmó el ministro francés de Defensa, Hervé Morin, a la emisora de radio Europe 1.
El Breguet Atlantique 2, un aparato de patrulla marítima, operaba en una zona donde un piloto de la aerolínea brasileña TAM afirmó haber visto manchas de color naranja en la superficie del mar, explicó el capitán Christophe Prazuck, del estado mayor.
“Recibimos esas informaciones de un piloto brasileño que dijo haber visto reflejos en la superficie del agua, en una posición coherente con la última posición conocida del A330″, declaró el militar.
Sigue el misterio
Ni las autoridades aeronáuticas galas ni la Air France saben qué pasó con la aeronave que salió el domingo a las 7 p.m. (hora brasileña) de Río y debía estar en París a las 11:10 a.m (hora local).
Lo único que tienen claro es que se desvaneció de los radares cuando sobrevolaba el océano Atlántico, y que en mitad de la noche emitió un último mensaje automático que daba cuenta de serios problemas eléctricos y de presurización, según contó el coronel Jorge Amaral, subjefe de comunicación de la Aeronáutica brasileña. Llevaba 12 tripulantes y 216 pasajeros.
En la noche del lunes, y según la edición en Internet del diario ‘O’ Globo’, autoridades de Senegal informaron haber encontrado restos de lo que podría ser el avión desaparecido, pero aún no hay pruebas que confirmen su versión.
Tres cuartos de hora antes de que se disparara el mensaje automático, el vuelo AF 447 había hecho su último contacto radial con el Centro de Control del Área Atlántica cuando estaba a 565 km al noreste de la localidad de Natal y todo era normal, informó la Fuerza Aérea en una nota oficial.
Casi una hora después, el Airbus debía volver a contactarse para informar su ingreso al espacio aéreo bajo control de Senegal, pero esta comunicación jamás se concretó.
“Lo más probable es que el avión haya sido fulminado por un rayo”, declaró François Brousse, director de comunicación de la compañía aérea francesa. “Entró en una zona de tormentas con fuertes perturbaciones, que provocó disfunciones”, añadió.
Zona de convergencia
Expertos consultados coinciden en que el A-330 es una de la aeronaves más modernas y seguras jamás construidas y que no ven probable que un golpe de rayo pudiera derribarlo. Sin embargo, dicen que “pudo haber una confluencia de factores como fallas eléctricas o de presurización producidas por el rayo, que lo hubieran podido hacer más vulnerable a la zona de tormentas que atravesaba.
Esta es conocida como la Zona de convergencia intertropical, que es una franja de nubosidades con fuertes vientos verticales que existe más o menos paralela a la línea del Ecuador”, explicó el analista Marcelo Feluthi, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales. “Es un fenómeno que existe todo el año y que tradicionalmente es más activo en la noche”, dijo.
Los fallecidos suman 32 nacionalidades, en su mayoría franceses (61) y brasileños (58), pero también dos españoles, un argentino y 26 alemanes, anunció la compañía aérea.
Poco después de que el avión no dio los mensajes esperados, comenzó la búsqueda en una inmensa área. En una zona sin cobertura de radares, el área de búsqueda comienza en pleno Atlántico a partir del punto en el que el avión emitió la última señal electrónica, a 1.100 km de la ciudad de Natal, en la costa noreste de Brasil, y 100 km antes del inicio del área de control de Senegal.
Aviones de reconocimiento franceses y brasileños, a los que se unió otro español, fueron enviados. También fue movilizado un buque francés. Francia pidió la ayuda del Pentágono para que utilice sus medios satelitales de observación y de escucha electrónica, a fin de localizar la aeronave.
Pero la búsqueda enfrenta serios problemas debido a la distancia a tierra (800 km al aeropuerto más cercano, en el archipiélago brasileño Fernando de Noronha) lo que limita el tiempo en que cada avión puede sobrevolar la zona.
Si se confirma que no hay ningún sobreviviente, sería la peor catástrofe en la historia de Air France, que no ha lamentado ningún muerto desde el accidente del supersónico Concorde en julio del 2000 (113 muertos). También sería el primer accidente mortal de un A330 en un vuelo comercial.
El avión, puesto en servicio en el 2005 y revisado a mitad del pasado abril, tenía una tripulación experimentada y su comandante de a bordo había efectuado 11.000 horas de vuelo, de las cuales 1.700 en Airbus A330/A340.
RÍO DE JANEIRO (AFP-Efe-Reuters) eltiempo.com