Un teniente coronel del Ejército del Aire de Arabia Saudí falleció ayer martes al estrellarse un avión de combate Eurofighter perteneciente al Ala 11 en la base aérea de Morón de la Frontera, durante la maniobra de despegue, mientras realizaba un vuelo de instrucción, según informaron fuentes del Ministerio de Defensa.
El piloto del avión, un comandante español que iba en el asiento trasero, resultó prácticamente ileso al eyectarse (mecanismo de auto expulsión) en el momento del accidente, que se produjo sobre las 9.30 horas de la mañana, durante un vuelo de adiestramiento ordinario. El piloto sólo necesitó atención médica del personal sanitario de la base andaluza, al tener dañado un tobillo.
El Eurofighter, un avión de combate configurado con doble mando para el vuelo de adiestramiento, golpeó contra la pista durante la maniobra de despegue, justo después de haber superado la denominada «línea de no retorno», momento en que la aeronave
empezó a sufrir «algún problema» cuando la velocidad del aparato estaba situada «entre los 200 y los 300 kilómetros por hora», según indicaron las mismas fuentes.
El militar saudí fallecido se encontraba en España en virtud de un acuerdo entre Riad y Madrid para la formación de pilotos. Se trataba de un vuelo de adiestramiento, habituales en la base de Morón, a la que acuden pilotos de países que han adquirido o tienen pensado adquirir el Eurofighter, el avión europeo de combate es el más moderno y uno de los mejores del mundo.
A Morón se ha desplazado un equipo de la Comisión Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (Citaam), el organismo del Ministerio de Defensa que se encarga de investigar las causas de los siniestros de los aviones y helicópteros de las Fuerzas Armadas, tanto dentro como fuera de España. Probablemente, el piloto, que sin duda decidió saltar al tener la certeza de que algo iba mal, podrá aclarar en buena parte lo que sucedió. Los aviones Eurofighter
apenas han sufrido percances desde que entraron en servicio (en 2003 en Alemania y a partir de 2004 en España).
Arabia Saudí tiene pensado dotarse con 72 aparatos y es el único país no europeo con Eurofighter en sus Fuerzas Armadas, mientras que España, por su parte, tiene previsto comprar 87 unidades, a lo largo de tres fases, de las que las dos primeras ya han sido completadas, con un desembolso total de 10.795,4 millones de euros. La mayoría de estos aparatos ya está en manos de varios escuadrones del Ala 11 de la Base de Morón.
El Eurofighter, fabricado por un consorcio europeo en el que participan España, Italia, Alemania y Reino Unido, es un moderno avión de caza y ataque a superficie, denominado por el Ejército del Aire español como C-16 Typhoon, que entró en servicio en España en octubre de 2004. Es uno de los proyectos europeos con mayor proyección de mercado y tecnológica, junto al avión de transporte estratégico A400M. Similar a otros aviones de combate como el
«Rafale» francés y con capacidad para alcanzar en vuelo el doble de la velocidad del sonido, este caza se encuentra en su segunda fase de desarrollo y está incorporando y adaptando de forma progresiva los diferentes sistemas de armas.
Accidentes en Andalucía
Un total de seis accidentes militares, incluido el de ayer, se han registrado en los últimos diez años en Sevilla, Cádiz y Jaén, con un balance de seis fallecidos, dos de ellos civiles. El más reciente ocurrió en septiembre de 2009, cuando un F-1 del ala 14 de la base aérea de Albacete impactó en una zona del Parque Natural de Cazorla, cuando realizaba una misión de instrucción. El piloto resultó herido leve, y saltó de la aeronave. Cuatro años antes, en septiembre de 2005 un avión militar CASA-101 se estrelló contra el tejado de una casa en Baeza. Murieron el piloto y una mujer y su hija de ocho meses que estaban en la vivienda. Un avión Harrier AV-8V, de la Novena Escuadrilla de la Flotilla de
Aeronaves de la Armada (Floan), cayó en abril de 2003 al mar mientras realizaba ejercicios de adiestramiento con aviones F-18 del Ejército del Aire en el Golfo de Cádiz. El piloto resultó ileso. El 20 de marzo de 2002, un piloto de un Mirage F-1 del Ala 14 del Ejército del Aire se vio obligado a saltar de un paracaídas cuando se encontraba realizando un vuelo de instrucción a baja cota al registrarse una «emergencia» en la aeronave, que finalmente tuvo un siniestro junto al embalse de Giribaile, en Jaén. En de marzo de 2000 fallecieron un teniente y un sargento del Ejército de Tierra al estrellarse su helicóptero «Superpuma» en las inmediaciones del acuartelamiento de El Copero.
Fuente: ABC de Sevilla
Temboury Abogados, especialistas en Accidentes Aéreos
Tel: 952 221220
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