Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores confirmaron ayer el comunicado de Air France que informaba de la presencia de dos españoles en el pasaje del Airbus desaparecido. Por un lado, Ana Negra Barrabeig, catalana de 28 años y residente en Dubai y, por otro, Andrés Suárez Montes, un ingeniero industrial de 38 años natural de Marchena (Sevilla). La familia de Suárez confirmó a varias agencias que éste viajaba en el avión, y que no obtenían respuesta cada vez que trataban de contactar con él a través del teléfono móvil.
Suárez residía en Río de Janerio, donde trabajaba para la compañía petrolífera brasileña Schlumberger. Estaba casado desde hace aproximadamente un año y no tenía hijos, según señaló Iván Casero Montés, primo del desaparecido, a Europa Press. «Mal, muy mal» fue la respuesta de Casero a la pregunta sobre el estado de la familia al conocer la noticia de la tragedia. Los familiares aseguraron que el domingo, un día antes del vuelo, Suárez mantuvo una conversación con su tía, en la que le anunció que tenía previsto viajar a la capital francesa, donde pretendía fijar su residencia. Por motivos laborales, el ingeniero sevillano pasaba largas temporadas fuera de España, aunque procuraba visitar Sevilla y su pueblo natal «con bastante regularidad», refería Casero. Su familia se distribuye entre la localidad marchenera y la capital andaluza.
La Junta, a disposición de los familiares
El Gobierno andaluz se ha puesto en contacto con la familia de Suárez Montes. En ese sentido, el portavoz del Ejecutivo andaluz, Manuel Pérez Yruela, manifestó en rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno que la Junta se ha puesto a disposición de la familia del joven por si puede ayudarla en estos momentos tan trágicos.
El primero de su promoción
Andrés Suárez Montes obtuvo el mejor expediente académico de su promoción y se especializó en Organización Industrial.
Según han informado a Efe fuentes de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Sevilla, Andrés fue un alumno “brillante” que se tituló en Ingeniería Industrial en el curso 1994-1995.
Por otra parte, un tío de Suárez ha explicado que durante la tarde de ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores estuvo en contacto con la familia, aunque por el momento no hay ninguna novedad.
El pariente ha explicado a Efe que la familia permanece unida a la espera de alguna noticia aclaratoria sobre lo ocurrido.
El Ayuntamiento de Marchena, de donde es natural Andrés aunque llevaba años sin residir allí, se ha puesto a disposición de los familiares para ayudarles en estos difíciles momentos, según ha indicado el primer teniente alcalde, Jorge Vega.
El ingeniero sevillano vive desde hace unos meses en París, donde había fijado su residencia tras casarse, y tenía previsto desplazarse el 13 de junio a Cádiz para asistir a una boda.
El mayor desastre de la aviación francesa
Duelo y consternación nacional ante el mayor desastre de la historia de la aviación francesa. Nicolas Sarkozy invitó ayer a la solidaridad nacional, tras pedir socorro al Pentágono y agradecer sus ayudas a Brasil y España, entre otros aliados, para intentar recuperar los restos del A330 de Air France desaparecido con 228 personas a bordo en algún lugar del océano Atlántico, quizá víctima, se aputanba, de una tormenta oceánica.
Los equipos de rescate brasileños prosiguieron durante la noche la búsqueda del avión. La Fuerza Aérea informó de que ha movilizado ocho aeronaves, que se suman a los tres navíos de la Marina que rastrean el área que corresponde al control aéreo brasileño, mientras que la zona bajo control aéreo de Dakar está siendo rastreada por aviones franceses.
Hasta ahora, la única pista sobre el posible lugar del accidente la aportó un piloto brasileño de la aerolínea TAM, que aseguró haber visto “extraños puntos naranjas” en el mar, en aguas senegalesas, poco después del accidente, informaron portavoces de la Aeronáutica. Las autoridades brasileñas comunicaron el suceso a sus colegas del control aéreo senegalés.
El Airbus A330 de Air France despegó de Río de Janeiro a las 0.00h del domingo (hora peninsular española). Y debía llegar al aeropuerto parisino de Roissy-Charles-de-Gaulle a las 11.10 de ayer. Se trataba de un vuelo regular, en un avión reputado por su seguridad, con 216 pasajeros: 126 hombres, 82 mujeres, 7 niños, 1 recién nacido y 12 miembros del equipo.
Según Air France, entre los pasajeros había al menos 61 franceses, unos 58 brasileños, 26 alemanes, 9 italianos,. 6 americanos, 5 chinos, 4 húngaros, 3 marroquíes, 2 españoles, 2 ingleses, un angoleño, un argentino, un belga, un islandés, un noruego, un polaco, un rumano, un ruso, un eslovaco, un sueco, un turco, un filipino y un suizo.
Tras entrevistarse personalmente con las familias que esperaban noticias, ayer noche, en el aeropuerto Charles-de-Gaulle, el presidente Sarkozy declaró: «Son muy escasas las posibilidades de encontrar supervivientes».
Según Air France, el avión envió varios mensajes automáticos en torno a las 04.14 de ayer, anunciando una batería de averías, la más alarmante «en el circuito eléctrico». Antes, a las 03.33, el comandante avisó en su última comunicación por radio que entraba en una zona de «grandes turbulencias». El avión desapareció de los radares de seguimiento poco después; hacía cuatro horas que había despegado de Río.
Los expertos estiman que el avión pudiera haber caído a unos 400 kilómetros al noreste de la ciudad de Natal, cerca del archipiélago de Fernando de Noronha. Descartada la pista de un secuestro, Air France privilegiaba anoche la posibilidad de varios fallos en cadena por una tormenta. Pilotos y técnicos afirmaban que, a su modo de ver, «la pista de un rayo no explica completamente por sí sola la posibilidad del accidente».
Dos aviones españoles
El Ejército brasileño se ocupaba ayer del grueso de las operaciones de búsqueda, con siete aviones y varios barcos en la zona. Francia desplazó al menos dos aparatos y una fragata. Por parte española, colaboraban en la búsqueda dos aviones, un CASA CN235 destinado al Frontex (control de la inmigración ilegal) en Dakar (Senegal), y un Focker del Ejército del Aire de la base de Gando, en Gran Canaria. El Pentágono sumó varios satélites a la misión.
abc.es
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