Accidente Aereo AlmerÃa: “A pesar de sus heridas, él sólo pedÃa que buscásemos a sus compañeros”
posteado por ManuelLa patrullera RÃo Jiloca de la Guardia Civil de AlmerÃa fue la primera en llegar al lugar de los hechos y salvó al único tripulante que hoy puede contar lo sucedido.
Navegaban por la bahÃa en su función diaria de vigilancia y les avisaron de que a cinco millas al sur del aeropuerto de la capital se habÃan divisado bengalas que pedÃan socorro. “Aún no sabÃamos la dimensión de los hechos, pero pusimos rumbo hacia el lugar. Fue a medio camino cuando nos comunicaron que la torre de control del aeropuerto habÃa perdido el rastro de un helicóptero de Salvamento MarÃtimo”, aseguró a Diario de AlmerÃa el subteniente Antonio Cerezo, patrón del Servicio MarÃtimo de la Guardia Civil.
Al llegar a la zona en cuestión “vimos una pequeña luz que hacÃa señales. Era el gruista del helicóptero que al ver que nos acercábamos encendió una linterna. Pusimos los focos y fue entonces cuando localizamos los restos del helicóptero que flotaban en el agua. Eran las puertas y una balsa salvavidas a la que estaba agarrado Alberto”, explicó el patrón de embarcaciones.
El tiempo corrÃa en su contra y habÃa que hacer todo lo posible por rescatar al superviviente. “Lo cogimos y lo subimos a bordo de la patrullera como pudimos. De inmediato lo tumbamos en un colchón y le dimos abrigo porque estaba con una grave hipotermia. TenÃa una brecha en la cabeza y la sangre le corrÃa por todo el cuerpo, por lo que pensamos que podÃa estar grave”, relató, al tiempo que describió las primeras palabras del Alberto hacia los agentes para que buscasen a sus compañeros. “Faltan tres tripulantes, buscadles, buscadles a ellos”, era lo único que repetÃa.
Pero los rescatadores necesitaban saber qué habÃa ocurrido para poder rastrear con más precisión. Alberto no sabÃa donde estaban los demás, por lo que “paramos motores e hicimos un momento de silencio absoluto para ver si alguien pedÃa ayuda. No oÃmos nada. Rastreamos la zona y vimos que habÃa pocas posibilidades de encontrar a alguien más. Fue entonces cuando el hombre comenzaba a perder el conocimiento y decidimos cesar la búsqueda para poner rumbo al puerto y llegar cuanto antes al hospital”, relató a este periódico el subteniente Cerezo, quien asegura que el herido no sabÃa qué habÃa pasado. Pero sà apuntó que “no habÃa habido una situación de emergencia previa y que por eso no llegaron a pedir ayuda ni a participar una averÃa”, como indicó el patrón, quien apuntó que fue “una situación precipitada y sin tiempo de reacción”.






