la lista de espera aumenta. Los pacientes se quejan y los medios se hacen eco. La Administración comienza a presionar para que se atienda a más gente en el mismo tiempo y los médicos pueden acabar dedicando menos de 5 minutos a cada enfermo. Esta es una de las espirales -pero solo una, según los especialistas- que acaban destrozando la confianza entre galeno y paciente e incrementando las suspicacias e incluso las denuncias.
De hecho, ayer se celebró en el Hospital General de la Defensa (Militar) un foro sobre ‘Medicina, ley y enfermedad’, en el que se anunció que las denuncias por negligencia a los médicos se han multiplicado por cinco en solo dos años.
En Aragón, los especialistas que más deben enfrentarse a estas demandas son los cirujanos, anestesitas, traumatólogos, ginecólogos y médicos de familia. Y, según se anunció ayer, una de las cosas que más les preocupa es que “la venganza, las presiones de los juristas y el deseo creciente de algunas personas de hacer negocio con su salud” están detrás de muchas querellas.
“Es cierto que los pacientes tienen derechos y deben reclamarlos, pero por ejemplo algunos juristas animan a seguir la vía penal en los casos cada vez más frecuentemente, lo que suele suponer una gran imprudencia”, aseguró el director de la reunión, el psiquiatra del Hospital Militar José Carlos Fuertes Rocatín. La vía penal es más rápida y puede ser menos costosa económicamente.
La “pena de banquillo”
De hecho, los fallos judiciales no van en consonancia con el incremento de las demandas. El 80% de todas ellas son archivadas y, del 20% restante, el 90% finaliza con la absolución del profesional sanitario.
Los organizadores de la reunión pidieron respeto hacia su trabajo y denunciaron el trato que se les da en algunos casos cuando, al ser imputados, se refleja públicamente su nombre y apellidos o domicilio, creando un rechazo hacia ellos o poniendo en duda su profesionalidad sin haber sido todavía juzgados.
Es lo que ellos llaman la “pena de banquillo” y que atribuyen al empuje mediático por contar historias con morbo o subir las audiencias.
Además, recalcaron que el número de denuncias es “ínfimo” si se compara con el millón de actos médicos que se practican cada año en España.
No obstante, también se ha admitido desde las Administraciones que, a veces, la denuncia llega después de que no se comunique lo suficientemente bien el problema o el tratamiento al paciente o a sus familiares. Sobre esto, los participantes en la reunión aseguraron que “se suele informar bien por regla general”. No obstante, volvieron a denunciar el problema de la falta de tiempo del que disponen a menudo para tratar con sus pacientes, hacerles las pruebas, diagnosticarlos y explicarles el mal y las posibles soluciones.
Por eso no dudaron en asegurar que muchos facultativos (sobre todo de cabecera) trabajan en condiciones “absolutamente ilegales” y criticaron que ninguna asociación de usuarios ni de errores sanitarios se haya unido a la petición de los médicos de familia de diez minutos por consulta, que solo se pide para atender mejor al paciente.
A las jornadas de ayer asistieron aproximadamente 110 personas: el 60% de todos ellos eran sanitarios -médicos y enfermeras- y otro 30% estudiantes de Derecho, Enfermería o Medicina. También se les dieron nociones sobre legalidad.
¿Consideras que los pacientes están mejor educados en lo que se refiere a negligencias médicas?. Aquí en Estados Unidos los pacientes en ocasiones no tienen muy claro si han sido víctimas de una negligencia médica. Por esotengo curiosidad.
En España se ha judicializado tanto la sociedad, que practicamente se reclama por todo. A ello se une que las consultas a los abogados son practicamentegratis en todos los despachos y que, en materia dse resposabilidad civil, se suele cobrar por resultado y a porcentage. Esto hace que la gente se anime y prueba, por si acaso, lo que aumenta el numero de demandas.