“Pipo” de siete meses, quien al nacer con las garantías del programa conocido como Seguro Popular, perdió totalmente la movilidad de su brazo derecho, su madre Marcela Chávez exige a las autoridades del nosocomio de Torreón asuman su responsabilidad para lograr el bienestar del menor.
La inmovilidad al cien por ciento del brazo derecho de un recién nacido, cometida presuntamente por médicos del Hospital General, fue denunciada por una madre quien asegura no haber recibido garantías por parte de los responsables.
Según los médicos particulares quienes han atendido el caso de José Luis Chávez de tan sólo seis meses, se trata de una lesión denominada elongación del flexo braquial, que consiste en un daño de grabes consecuencias provocado a un tendón muscular del brazo derecho.
Dicha lesión pudo haber sido provocada durante el parto, practicado presuntamente por médicos internistas en el Hospital General, según reveló la madre del menor, quien solicitó que se responsabilicen los causantes de dicho acto.
“Bien dicen que lo barato sale caro y que se puede esperar de lo regalado?”, fueron las palabras de Marcela Chávez Reyes, madre del menor de siete meses, quien al nacer con las garantías del programa conocido como Seguro Popular, perdió totalmente la movilidad de su brazo derecho, lesión que aparentemente le quedará por el resto de su vida.
Ante la afectación provocada desde su nacimiento a quien de cariño apodan “Pipo”, no conoce que es tomar objetos con su mano derecha y mucho menos abrir la mano, pues una lesión lo dejo sin movimientos desde el hombro hasta la punto de sus dedos.
La madre del menor fue quien señaló como presuntos responsables a los médicos que atendieron su caso en el nosocomio, ya que aparentemente se trató de jóvenes médicos, por lo que hoy, con lagrimas en los ojos pide ayuda de los doctores
Luego de solicitar una respuesta a los médicos que atendieron el parto de Marcela, a cambio recibió negaciones, por lo que llevó su asunto hasta Comisión de Arbitraje Médico, donde nació una luz de esperanza.
En ese lugar los responsables de atender las arbitrariedades de los médicos, le ofrecieron garantías para su hijo, a cambio de guardar su silencio y no promover algún otro tipo de recurso legal o en incluso acudir a otra institución de salud.
“Pero no se han hecho responsables e incluso no conozco los nombres de los que me atendieron”, reveló quien dijo ser madre soltera.
Dicho acuerdo fue firmado por la joven madre, luego de que dentro de las condiciones que también se le dieron a conocer, las cuales consistían en garantizarle que jamás ejercería su profesión como enfermera, tras argumentar que tuvo conocimiento de las lesiones de su hijo por la naturaleza de su trabajo.
“No es justo”, gritó con voz de desperaciòn la madre de “Pipo”, al sentirse impotente observando como su hijo no cuenta con movimientos en su extremidad derecha.
Según el reporte dado a conocer por José Aguirre Carrillo, jefe de la Jurisdicción Sanitaria número Seis, una de las instancias que tubo conocimiento del caso, tanto el Hospital General como la misma dependencia de salud, así como la Comisión de Arbitraje Médico, llevaron acabo un convenio con la joven madre del pequeño “Pipo”, para atender las secuelas de la lesión en su extremidad derecha.
Todas las garantías ofrecidas, presuntamente fueron omitidas por la madre del menor, pese a dicha situación las autoridades de salud se mostraron interesadas para recibir a los familiares de pequeño y canalizar de nueva cuenta el caso a las áreas debidas para iniciar una rehabilitación
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