Los números que maneja el Defensor del Paciente son terroríficos. En su memoria correspondiente a 2008, la asociación indica que en España 508 personas fallecieron durante ese año por “presunta negligencia médica”. Poco consuelo representa que la cifra sea menor en nueve casos que en 2007. La mayor parte de los casos, argumentan desde esta oficina, “como en años anteriores”, vienen marcados “por el error de diagnóstico”, “sobre todo en los servicios de urgencias”.
No obstante, si ese dato resulta sobrecogedor, los que siguen pueden acabar con alguna hipocondría, ya que en el informe también se recoge un balance negro en lo que a infecciones hospitalarias se refiere. Unos 51 pacientes fallecieron por ese motivo, si bien desde el Defensor del Paciente puntualizan que este “es un número ínfimo al real, ya que en España al año fallecen más personas por infecciones hospitalarias que por accidentes de tráfico”.
Los que estén pensando en recurrir a la cirugía para adelgazar puede que se lo piensen dos veces cuando sepan que doce personas murieron en intervenciones de reducción de estómago, cinco más que durante 2007.
Aunque a veces la muerte puede no ser lo peor. En el estudio del Defensor del Paciente se mencionan los casos de 116 bebés que nacieron con alguna discapacidad debido a partos “llevados de forma inadecuada”. Asimismo, hay que sumar los 60 casos de estado de discapacidad en pacientes después de una intervención quirúrgica, los 34 de intervención lasik con mal resultado, secuelas o pérdida de visión, o los 57 contagiados por hepatitis C, “la mayoría por transfusiones de sangre en intervenciones”.